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Superfamilia Tenthredinoidea

En la clasificación tradicional (hoy día solo se reconocen superfamilias dentro del orden, pero sigue siendo un medio práctico para separar grandes grupos de Hymenoptera), los Tentredinoideos constituyen una superfamilia de Himenópteros sínfitos (symphyta) caracterizados por carecer de la denominada "cintura de avispa" (conexión estrecha entre el mesosoma y metasoma). Aunque modificado hasta cierto punto, el primer segmento abdominal (propodeo) no está fusionado con el tórax, y no existe constricción por detrás de él, como en el resto de los Himenópteros (apocrita).

Los symphyta son conocidos con el nombre común de moscas de sierra o avispas portasierra, por la apariencia del ovipositor que recuerda a la hoja de una sierra (en apocrita el ovipositor es estiliforme, no aserrado). Las hembras usan el ovipositor, situado en la parte ventral de los últimos segmentos abdominales, moviendo las dos láminas de la sierra alternativamente para cortar las plantas donde pondrán sus huevos, preservándoles así de la desecación. Algunas especies, no obstante, tienen ovipositores delgados para taladrar profundos agujeros en la madera.

Los primeros symphyta datan del Triásico, hace unos 220 millones de años, e incluyen los miembros más primitivos del orden. Muchas especies han mantenido sus características ancestrales a través del tiempo, especialmente sus hábitos herbívoros, venación de las alas bastante simple, y abdomen sin modificaciones, donde los dos segmentos primeros son semejantes a los siguientes. La superfamilia de los Tenthredinoidea, parece que tuvo su origen más tardíamente, en el Jurásico, hace algo más de 120 millones de años.

Los sínfitos están ampliamente distribuidos por el mundo, aunque La mayoría de las especies viven en zonas con un elevado grado de humedad, y son pocas las capaces de sobrevivir en la región biogeográfica mediterránea, caracterizada por veranos extremadamente cálidos. Las especies más pequeñas apenas llegan a los 2,5 mm., mientras las más grandes pueden alcanzar hasta los 20 mm de longitud.

En numerosas especies de sínfitos las hembras vírgenes producen feromonas sexuales para atraer a los machos. En estos casos se produce la cópula entre los dos sexos. Sin embargo, son muchas las especies en las que los machos son muy raros, e incluso en algunas en que se desconocen, en estas especies las hembras son partenogenéticas y los huevos son fértiles sin haber copulado previamente.

Los huevos son de pequeño tamaño y generalmente sólo se pueden apreciar pequeños abultamientos en las hojas, si bien los de algunas especies producen agallas. Una vez que la hembra deposita el huevo en el interior de una planta, el período de incubación suele ser bastante corto, oscilando según las especies entre los 4 y los 37 días.

Las larvas de sínfitos son eruciformes, y se parecen a orugas de mariposas, pero hay  varios rasgos morfológicos las distinguen de ellas. Las orugas presentan 5 pares de patas falsas en los segmentos abdominales, además de los tres pares de patas torácicas que ambos tipos de larvas tienen, las larvas de sínfitos tienen 6, 7 e incluso 8 pares, que carecen de pequeños ganchitos como las de orugas, y tienen un solo par de ojos diminutos, mientras las orugas tienen de cuatro a seis ojos a cada lado de la cabeza. Aquellas especies que minan en tallos y hojas no tienen patas abdominales y parecen más bien larvas de escarabajos.

Durante su fase larvaria, casi todas las especies son fitófagas, se alimentan de hojas y tallos de plantas, hallándose por lo general altamente especializadas. La mayoría de ellas se alimentan de las hojas (folívoras), aunque algunas especies son xilófagas (se alimentan de madera), y unas pocas ectoparásitas (parasitan externamente las larvas de coleópteros xilófagos). Las poblaciones grandes pueden causar daño económico en las áreas cultivadas y bosques. Para la pupación la mayoría elabora un capullo, más conocido como cocón, con una especie de seda que ellos mismos producen. Después del invierno el Insecto que se halla protegido en el interior del cocón sufre una muda y pasa a la fase de pupa o proninfa. Tras dos semanas el adulto está formado en el interior del capullo.

Los adultos son de vida muy corta, algunos viven de 7 a 9 días, y no necesitan alimentarse, entre los que se alimentan, la mayoría son florícolas. Los adultos de muchas especies toman el néctar de las flores, otras muchas comen polen, mientras unas pocas especies se alimentan de los pétalos y pistilos de las flores, e incluso algunas muerden los tallos y ramas tiernas para chupar la savia. Entre las flores que más les atraen destacan las rosáceas, umbelíferas, ranunculáceas y euforbiáceas.

Las hembras de algunas especies además de comer polen, durante el período en el que en su interior se están formando los huevos, necesitan un suplemento alimenticio de proteínas y grasas, por ese motivo capturan y se alimentan de otros Insectos. Entre sus presas están algunas abejas como Apis mellifera, Ceratina sp.; moscas como Chrysops caecutiens, Graphomya maculata, incluso otros sínfitos más pequeños.

Los Tenthredinoidea constituyen la superfamilia dominante dentro de la symphyta, con más de 8.400 especies en todo el mundo, la mayoría pertenecientes a la familia Tenthredinidae. Con colores oscuros, pardos y a veces metálicos, y tamaño entre 0,5 y 2 cm, son comunes en las flores.

Todas las familias de Tenthredinoidea (Argidae, Blasticotomidae, Cimbicidae, Diprionidae, Pergidae y Tenthredinidae) comparten ciertas características distintivas: un pronoto estrechado en su zona media, la falta del surco transversal mesonotal y espolones protibiales emparejados. Las larvas, eruciformes, son fitófagas, se alimentan principalmente del tejido de las hojas de algunos helechos (Pteridum aquilinum), de algunas plantas conocidas como cola de caballo (Equisetum spp.), así como de gimnospermas y angiospermas, y en algunos casos pueden alimentarse en la médula de ramas más o menos tiernas, o de los amentos, y un número importante son consideradas plagas.

La superfamilia Tenthredinoidea está representada, en la Comunitat Valenciana, por las siguientes familias: