Visor de contenido web

Historia

Innumerables hallazgos arqueológicos testimonian la presencia humana en la sierra desde antiguo, principalmente al sudeste de la misma y en las proximidades del río Vinalopó: pinturas, yacimientos (neolíticos, del bronce e ibéricos principalmente), castillos, cavas, masos, hornos de cal y otras construcciones así lo demuestran. Este poblamiento humano estaría muy condicionado por el clima, el relieve y la altitud, siendo la riqueza de la fauna, la exuberancia de la vegetación pero sobretodo, la abundancia del agua, los elementos que impulsarían a los primeros pobladores a asentarse en estas tierras.
 
Con el tiempo, el aprovechamiento de los recursos naturales daría lugar a la aparición de muy diversos oficios, hoy día muchos de ellos desaparecidos, como consecuencia de los avances tecnológicos y el abandono rural. Así, la sierra está repleta de infinitas sendas y caminos que servían en la necesidad vital de comunicación entre estas gentes: nevaters, maseros,  cazadores, leñadores, carboneros, pastores, o simples caminantes, gentes en definitiva que han dejado y siguen dejando su huella en esta montaña. Con el fin de conservar estos y otros valores, la Sierra de Mariola fue declarada Parque Natural el 8 de enero de 2002, dotándola así de una figura de protección especial que, esperemos, garantice el que aquellos que han de venir puedan gozar del privilegio de visitar y admirar, hoy como ayer, estas tierras.