Tras las pasadas lluvias torrenciales del 29 de octubre de 2024, la práctica totalidad del bosque de ribera fue arrastrado por la intensa crecida del río Sot o Reatillo, quedando la roca madre o los sedimentos depositados al descubierto, siendo necesaria la recuperación de estos ecosistemas de alto valor ecológico del parque natural de Chera-Sot de Chera.
La vegetación ribereña como corredor ecológico y vertebrador del territorio se considera uno de los elementos clave para la detección y el análisis de las alteraciones a los que se ven sometidos los ecosistemas acuáticos.
Los bosques de ribera autóctonos son los protectores de nuestros ríos y aquí os dejamos una publicación de AEMS dónde podemos descubrir algunas de sus importantes funciones: